Biografía de José María Pino Suárez

Pino Suárez fue un destacado político prerrevolucionario y antirreeleccionista que se convirtió en el único vicepresidente mexicano realmente elegido popularmente, el último individuo en ocupar ese puesto en el siglo XX.

Es conocido por haber sido vicepresidente de México durante el mandato de Francisco I. Madero entre 1911 y la fecha de su muerte.




José María Pino Suárez fue un escritor y político mexicano, nació el 8 de septiembre de 1869 nació en Tenosique, Tabasco. Hijo de Josefa Baltasara Suárez y José María Pino, comerciante. Su madre falleció a los pocos meses de nacer él, su padre encargó su educación a un tutor.

Ya en la adolescencia, Pino Suárez se desplazó hasta Mérida, en el estado de Yucatán, para continuar su formación.

Entró en el Colegio de San Ildefonso, una de las que tenía mejor fama en todo el país por haber adaptado los planes estudios que se usaban en los liceos franceses.

Posteriormente estudia Derecho en la Escuela de Jurisprudencia de Yucatán, obteniendo su titulación como abogado en 1894.

Llegó a abrir su propio despacho de abogados en Ciudad de México, donde estableció su residencia en 1896 después de su boda.

Sin descuidar su trabajo como abogado, comenzó a publicar algunos de sus poemas en el semanario Pimienta y Mostaza y en otras publicaciones.

Tras 3 años en la capital, Pino regresó a Mérida. Allí se asoció con su suegro para entrar en al mundo de los negocios. Compró una imprenta y fundó su propio periódico en 1904. Lo bautizó como El Peninsular y sus inicios fueron muy prometedores. En el primer año, consiguió una muy buena base de lectores, lo que atrajo a muchos anunciantes.

El periódico tenía un contenido social bastante marcado y publicó varios reportajes denunciando la explotación sistemática de los peones en las haciendas de la zona, lo cual provocó que los terratenientes comenzaran a presionar a las empresas que se anunciaban en el diario, poniendo en peligro su viabilidad económica.

Pino Suárez se embarcó en una batalla para defender la libertad de expresión y publicación. Entre sus acciones se encuentra la creación, junto con otros colegas, de la Asociación de la Prensa Yucateca, siendo esta la primera aproximación del futuro vicepresidente al mundo de la política.

Vida Política


En 1909, Porfirio Díaz parecía haber admitido la posibilidad de celebrar unas elecciones libres, con oponentes en las urnas. Algunos opositores se habían organizado para presentar a un candidato, Francisco I. Madero, y habían comenzado la campaña.

En junio de ese año, Madero visita Veracruz para promocionar su candidatura, siendo esta un fracaso de público, ya que solo lo recibieron 6 personas al llegar la ciudad, uno de ellos José María Pino Suárez.

Este había quedado prendado tras leer un libro de Madero llamado La Sucesión Presidencial en 1910 y se puede decir que en ese momento unieron sus destinos políticos y personales.

Colaborando con el candidato presidencial, José María fundó el Club Antireeleccionista en Mérida y se convirtió en su presidente.

Mientras, Porfirio Díaz había decidido encarcelar a Madero y no lo liberó hasta pasadas las elecciones. Con claros signos de fraude, Díaz se proclama presidente, pero esta vez los opositores reaccionan y proclaman el Plan de San Luis.

De acuerdo con este plan, Madero asume la presidencia provisional. Una de sus primeras decisiones fue nombrar a Pino Suárez como gobernador de Yucatán del 5 de junio al 8 de agosto de 1911.

Poco después también asume la secretaría de Justicia, desempeñando el cargo hasta el 13 de noviembre de 1911.

No todo fue sencillo en esos primeros momentos de la vida política de Pino Suárez. Dentro de su partido apareció algún sector que no estaba de acuerdo con la importancia que estaba adquiriendo. Ante la proximidad de las elecciones, ese sector tenía en mente otro nombre para ocupar la vicepresidencia, pero Madero apostó decididamente por Pino, acallando el debate.

Como se esperaba, Madero y Pino Suárez ganan de forma holgada las elecciones. El vicepresidente electo abandonó el gobierno de Yucatán para dedicarse por entero a su nuevo cargo, al que unió la secretaría de Instrucción Pública.

Últimos trabajos y fallecimiento


No obstante, la legislatura duró poco. En muchos ámbitos de la sociedad, Maduro y Pino Suárez fueron vistos como una amenaza para sus intereses, desde la Iglesia a los grandes terratenientes.

Solo dos años después de ocupar el cargo, un grupo liderado por el militar Victoriano Huerta y por el sobrino de Porfirio Díaz, Félix Díaz, tomó las armas en su contra. Fueron apoyados también por el embajador estadounidense, fuertemente contrario a Madero.

Las hostilidades duraron 10 días, conocidos como la Decena Trágica. El enfrentamiento acabó con el triunfo de los golpistas, y Pino Suárez y Madero son arrestados y encerrados en prisión. Huerta se postula para la presidencia.

En un intento de darle una apariencia de legitimidad, Huerta inventa una estratagema política que involucra a Lascurain Paredes, un miembro del gobierno de Madero. Para que funcionara, el presidente y el vicepresidente debían dimitir.

En circunstancias aún no aclaradas del todo, Lascurain convence a los dos políticos arrestados de que presenten la renuncia a cambio de salvar la vida. Al final, ambos ceden y dimiten de sus cargos.

Es ahí donde la traición de los hombres de Huerta se concreta. En lugar de liberarlos, fue asesinado junto con el Presidente Madero, en su camino a la prisión de Ciudad de México el 22 de febrero de 1913.

El traslado había sido aprobado para poder realizar la emboscada que acabó con sus vidas.

Su muerte se enmarcó durante los acontecimientos ocurridos en la Decena Trágica. La sublevación liderada por Victoriano Huerta contra el presidente Madero acabó con el asesinato de este y de su vicepresidente, Pino Suárez.

Reconocimientos

José Pino Suárez también ocupó otros cargos políticos como la gubernatura de Yucatán, la secretaría de Justicia, la de Instrucción Pública y Bellas Artes, y la presidencia del Senado.

Fue uno de los fundadores del Club Antireeleccionista en Mérida, y aparte de su actividad en la vida política del país también ejerció como abogado y periodista.

Dentro de esta última faceta destaca su labor como fundador de El Peninsular, un periódico que libró una dura batalla contra el poder defendiendo la libertad de expresión.

Pino Suárez tenía otra gran pasión: la poesía. Ya desde muy joven consiguió publicar algunos de sus poemas en varias revistas y, más tarde, dos de sus libros consiguieron cierto éxito en México y en Europa.

La viuda de José María Pino Suárez fue quien recogió en 1969 la medalla Belisario Domínguez en reconocimiento de la lucha del político en favor de la democracia.

Los restos del conocido como “El Caballero de la Lealtad” descansan en la Rotonda de las Personas Ilustres desde noviembre de 1986.